Al cumplirse diez años de funcionamiento de la Mesa del Agua para el Chaco salteño, el jefe de Gabinete de la Provincia, Sergio Camacho, ratificó que el Gobierno continuará destinando recursos a infraestructura y soluciones que permitan mejorar el acceso al agua segura en las comunidades de la región. Además, pidió a organismos públicos, instituciones y organizaciones sociales redoblar los esfuerzos para avanzar con respuestas sostenibles.
Durante el encuentro aniversario, Camacho destacó que la inversión provincial fue creciendo y sostuvo que el acceso al agua constituye un derecho fundamental. Según explicó, el objetivo no pasa solamente por ejecutar obras, sino también por acompañar a las comunidades, capacitarlas y garantizar que cada sistema pueda mantenerse en funcionamiento a largo plazo.
Entre los principales avances mencionados se encuentran más de 300 sistemas de cosecha de agua de lluvia y la conexión de más de 52 comunidades originarias a redes de agua potable. Desde Aguas del Norte también señalaron que las perforaciones, pozos y ampliaciones de redes realizadas en distintos puntos del Chaco salteño permitieron mejorar las condiciones de acceso al agua de más de 480 comunidades originarias.
Las autoridades remarcaron que la extensión y las características del territorio obligan a diseñar soluciones específicas para cada lugar. “Nunca hay una sola solución”, afirmó Camacho, quien sostuvo que las respuestas deben construirse de manera conjunta y respetando las particularidades, formas de vida e identidad de las comunidades.
Por su parte, el subsecretario de Asuntos Indígenas, Luis Gómez Almarás, destacó el protagonismo de familias criollas y comunidades originarias en estos diez años. La coordinadora de la Mesa, Florencia Luñis Zavaleta, calificó el balance como “altamente positivo” y remarcó que actualmente participan más de 40 entidades gubernamentales, académicas y de la sociedad civil.
Representantes del INTA y FUNDAPAZ también valoraron la continuidad del espacio como modelo de articulación entre el Estado, organizaciones, productores y comunidades. Desde la Provincia plantearon que el desafío de la próxima etapa será profundizar las obras, incorporar nuevas tecnologías y consolidar soluciones permanentes que permitan garantizar agua segura en uno de los territorios más complejos de Salta.