La senadora nacional Flavia Royón volvió a poner sobre la mesa una advertencia incómoda: el norte argentino sigue sin una solución estructural para el abastecimiento de gas y el invierno puede golpear de lleno a la industria del NOA.
La legisladora visitó instalaciones de TGN para interiorizarse sobre la situación del sistema gasífero y apuntó directamente contra la paralización de obras estratégicas. Según planteó, si se hubiera continuado con la planificación prevista, hoy la región no estaría otra vez discutiendo cómo garantizar energía en los meses de mayor demanda.
“Si el Estado no hubiera abandonado las obras planificadas —el primer tramo, el segundo tramo y la reversión— hoy el norte no tendría problemas de gas”, afirmó Royón, en una crítica directa a la falta de continuidad en la infraestructura energética.
El planteo no es menor. El NOA arrastra un problema histórico de abastecimiento por la caída del gas proveniente de Bolivia y la declinación de la producción de la cuenca del Noroeste. A eso se suma que la capacidad actual del Gasoducto Norte no alcanzaría para cubrir los picos de demanda invernal de la región, especialmente en sectores productivos sensibles.
Royón también remarcó que Argentina cuenta con recursos suficientes para garantizar gas y energía eléctrica a bajo costo, tanto para hogares como para industrias. El problema, insistió, no está bajo tierra: está en la falta de infraestructura para transportar esa energía hacia donde se necesita.
La reversión del Gasoducto Norte fue pensada justamente para cambiar el sentido del flujo y llevar gas de Vaca Muerta hacia el norte argentino, reemplazando el abastecimiento que históricamente llegaba desde Bolivia.
En ese marco, la senadora sostuvo que las obras actualmente en marcha no alcanzan para resolver el problema de fondo. Su advertencia fue clara: sin planificación energética, el norte seguirá pagando más caro, produciendo con incertidumbre y dependiendo de parches cada invierno.
La crítica de Royón deja una pregunta picante para el debate nacional: ¿de qué sirve celebrar el potencial de Vaca Muerta si el gas no llega a las provincias que lo necesitan para vivir, producir y crecer?