Más de 250 vecinos participaron de una nueva jornada del programa “Salta Libre de Cataratas”, una iniciativa impulsada por la Municipalidad de Salta junto a la Fundación Saravia Olmos que busca acercar controles oftalmológicos a distintos barrios de la ciudad.
La atención se desarrolló en el Centro Vecinal de barrio 17 de Octubre, en la zona norte, donde vecinos de distintos sectores se acercaron para realizarse estudios y conocer el estado de su visión.
La subsecretaria de Gestión Comunitaria, Belén Flores, destacó la importante convocatoria y confirmó que el programa continuará recorriendo diferentes puntos de la capital.
“Se acercó muchísima gente de todos los barrios de zona norte. Es un programa que va a continuar recorriendo los barrios de la ciudad de Salta”, señaló.
Entre quienes recibieron atención hubo personas que ya conocían su diagnóstico y otras que descubrieron durante la jornada que presentaban cataratas.
Una de las vecinas contó que la afección ya comenzó a dificultar algunas de sus actividades cotidianas. Aunque continúa realizando tareas en su hogar, reconoce que la pérdida de visión empieza a limitarla. Después del control recibió un turno para avanzar con nuevos estudios.
“Ojalá que me salga bien la operación”, expresó con esperanza.
Historias como la suya se repiten entre muchas personas que llegan después de años de dificultades visuales. Para ellas, acceder al diagnóstico cerca de su barrio puede representar el primer paso para recuperar autonomía y retomar actividades que habían comenzado a abandonar.
Del diagnóstico a una posible cirugía
La oftalmóloga Candelaria Solá, integrante de la Fundación Saravia Olmos, explicó que durante la primera consulta los profesionales evalúan a cada paciente y buscan detectar la presencia de cataratas.
Cuando el diagnóstico se confirma, se programa una nueva cita en la clínica para realizar los estudios prequirúrgicos y determinar si la persona puede acceder a una intervención.
La catarata se produce cuando el cristalino, el lente natural del ojo, pierde progresivamente su transparencia. Es una afección que aparece con mayor frecuencia con el paso de los años y cuyo tratamiento es quirúrgico.
Durante la operación se retira el cristalino opacificado y se coloca un lente intraocular transparente. Se trata de un procedimiento ambulatorio, por lo que el paciente puede regresar a su casa el mismo día y continuar posteriormente con controles y tratamiento con gotas oftálmicas.
Desde el equipo médico también aclararon que otras afecciones, como el pterigión —conocido popularmente como “carnosidad”— requieren un tratamiento diferente y no forman parte de esta campaña.
Con estas jornadas territoriales, el programa busca detectar a tiempo los casos de cataratas y acercar a los vecinos la posibilidad de iniciar un tratamiento que puede significar mucho más que mejorar la visión: también puede permitirles recuperar independencia y calidad de vida.