Desde este viernes, salteños y turistas podrán encontrar productos elaborados por emprendedores locales en “Hecho en Salta”, el nuevo espacio de comercialización impulsado por la Municipalidad de Salta en la esquina de San Martín y Buenos Aires.
La propuesta busca completar el circuito de acompañamiento destinado a quienes desarrollan emprendimientos en la ciudad. Luego de las instancias de capacitación y producción, los participantes tendrán ahora la posibilidad de experimentar directamente la etapa de venta, conocer la respuesta de los consumidores y adquirir herramientas para desenvolverse en un comercio.
El espacio funcionará de lunes a viernes, de 9.30 a 13.30 y de 17.30 a 21.30, mientras que los sábados permanecerá abierto de 10 a 22. La modalidad será rotativa: cada emprendimiento podrá permanecer durante 60 días exhibiendo y comercializando sus productos antes de dar lugar a nuevos participantes.
Detrás de cada artículo hay también una historia de esfuerzo. Una de ellas es la de Paula Soledad Delgadillo, creadora de Dulce Catalina, un emprendimiento de indumentaria para bebés. Después de trabajar durante años para otras personas, decidió apostar por un proyecto propio junto a su hermana. “Yo siempre trabajé para otros, ahora quería trabajar para mí”, recordó.
Su aprendizaje comenzó incluso mirando programas de televisión, donde conoció técnicas como el punto smock. Más adelante se capacitó en costos, manejo de emprendimientos y redes sociales. La llegada al nuevo punto de venta representa ahora otro salto: “Me siento feliz. Es un paso más para nosotras”.
Otra emprendedora que tendrá presencia en esta primera etapa es María Sosa, de Manos de Maraya. Hace cuatro años descubrió una técnica de tejido realizada únicamente con los dedos y comenzó a producir almohadones, mantas, gorros y distintos artículos.
“Mi trabajo anterior era por necesidad, ahora hago lo que me gusta”, explicó. Para María, llegar a una vidriera en pleno centro de la ciudad representa una experiencia inédita. “Es la primera vez que puedo tener la oportunidad de poner mis productos en una vitrina y en el centro”, destacó.
También participan Carla Cuenca y Manuel Carrizo, responsables de Quebracho Colorado, un emprendimiento dedicado a artesanías y artículos de cuero. El proyecto comenzó durante la pandemia, en un contexto particularmente difícil para la pareja.
Manuel había perdido su trabajo y encontró en la producción artesanal una alternativa para generar ingresos. Con el tiempo perfeccionaron técnicas, ampliaron su oferta y comenzaron a vender en ferias y mediante entregas particulares. Sin embargo, el costo de alquilar un local comercial seguía siendo una barrera.