Se terminó una era. Lionel Messi anunció oficialmente su retiro de la Selección Argentina y puso punto final a una historia de más de dos décadas con la camiseta celeste y blanca. A los 39 años, el capitán campeón del mundo confirmó una decisión que sacudió al fútbol argentino y generó repercusión inmediata en todo el planeta.
“Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento”, expresó Messi en una extensa y emotiva carta. En uno de los pasajes más fuertes de su despedida reconoció que siente haber llegado al límite después de tantos años defendiendo a la Argentina: “Me vacié, ya no tengo más para dar”. También señaló que existen jóvenes futbolistas preparados para ocupar su lugar y continuar el camino de la Selección.
La decisión había comenzado a tomar forma después de la final del Mundial 2026 frente a España. El propio futbolista reveló que escribió el mensaje el 21 de julio, apenas dos días después de aquel partido, pero decidió guardarlo. Tras el fallecimiento de su padre durante agosto, aseguró sentirse todavía más convencido de cerrar definitivamente su etapa con la Albiceleste.
Messi se despide después de 21 años representando a la Selección mayor, con 207 partidos y 125 goles, según los registros difundidos tras su anuncio. En el camino consiguió el Mundial de Qatar 2022, las Copas América de 2021 y 2024 y la Finalissima 2022. A ello se suman el Mundial Sub-20 de 2005 y la medalla dorada de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Su historia con Argentina atravesó todos los extremos. Sufrió finales perdidas, críticas feroces e incluso una primera renuncia en 2016. Pero volvió, insistió y terminó levantando los trofeos que durante años parecieron esquivos. Qatar 2022 terminó de convertir aquella relación compleja entre Messi y la Selección en una comunión definitiva con millones de argentinos.
En su despedida también tuvo palabras para los hinchas, su familia, entrenadores, dirigentes y cada compañero con el que compartió el vestuario. Y dejó una frase que sintetiza su nueva etapa: “Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera”.
El cierre fue tan simple como potente: “Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina!”.
Messi deja de vestir la camiseta celeste y blanca, pero se marcha después de haber conseguido lo que parecía imposible: transformar años de frustraciones en la etapa más gloriosa de la Selección Argentina en décadas. Ya no estará dentro de la cancha. Desde ahora, como él mismo dijo, será uno más alentando desde afuera.