El Congreso volvió a quedar paralizado y Royon pidió dejar de usar las bancas como herramienta de bloqueo

La senadora nacional por Salta, Flavia Royon, dio quórum en el Senado de la Nación para la sesión convocada, cuyo temario incluía el tratamiento de pliegos de acuerdos y el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Sin embargo, la sesión finalmente no pudo realizarse por falta de quórum, en una jornada marcada por ausencias, especulaciones políticas y acusaciones cruzadas entre distintos sectores parlamentarios.

Royon se presentó en el recinto con la voluntad de avanzar en el tratamiento de los temas previstos en el orden del día y cuestionó que el Congreso continúe condicionado por disputas políticas que terminan postergando debates importantes para el país.

“La sociedad espera que el Congreso funcione, que debatamos y tomemos decisiones. No podemos seguir demorando el trabajo legislativo por conflictos políticos que nada tienen que ver con las necesidades de los argentinos”, sostuvo la legisladora salteña.

La caída de la sesión se produjo en medio de tensiones entre bloques. Por un lado, la ausencia de senadores del justicialismo fue señalada por sectores críticos como parte de una estrategia vinculada al tratamiento de proyectos que no favorecían a su espacio. Por otro lado, también se cuestionó la postura de legisladores de La Libertad Avanza, en un contexto atravesado por el debate sobre una eventual interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

El resultado fue concreto: el Senado volvió a quedar paralizado y los temas previstos no pudieron ser debatidos. La situación expuso, una vez más, las dificultades del Congreso para construir acuerdos mínimos que permitan abrir la discusión parlamentaria.

Desde el entorno de Royon remarcaron que dar quórum no implica acompañar automáticamente todos los proyectos, sino permitir que el debate se dé en el recinto, de cara a la sociedad y con cada legislador haciéndose cargo de su posición.

En ese sentido, la senadora salteña marcó una diferencia frente a las bancas vacías y sostuvo la necesidad de recuperar el funcionamiento institucional del Congreso. Para Royon, la política no puede quedar atrapada en maniobras que impiden discutir los temas que afectan a los argentinos.

La fallida sesión volvió a dejar una postal incómoda: mientras el país reclama respuestas, el Senado no logró siquiera abrir el debate. Y en ese escenario, Royon buscó instalar un mensaje claro: las diferencias políticas deben resolverse trabajando, no paralizando el Congreso.

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