La Municipalidad de Salta puso en marcha un plan integral de obras destinado a fortalecer la capacidad de respuesta de la ciudad frente al período de precipitaciones intensas previsto. Entre las principales intervenciones se encuentra la ampliación de la sección de rejas en imbornales y desagües pluviales, con el objetivo de incrementar la recepción y evacuación del agua durante tormentas de gran intensidad.
Según explicaron desde el municipio, las modificaciones permitirán que los sistemas de drenaje continúen funcionando incluso cuando las lluvias arrastren hojas, residuos u otros elementos hacia las bocas de tormenta. De esta manera se busca disminuir el riesgo de obstrucciones totales, anegamientos severos y cortes de tránsito, especialmente en avenidas y calles con una elevada circulación.
El operativo articula el trabajo de las áreas de Obras Públicas, Ambiente y Protección Ciudadana y, de acuerdo con las autoridades, responde a un diagnóstico técnico previo. Cecilia Pazos, coordinadora de Gestión Operativa de la Obra Pública, destacó además que la prevención requiere de la participación de la comunidad y solicitó a los vecinos no sacar basura a la vía pública durante los temporales, utilizar correctamente los contenedores y evitar dejar ramas u objetos que puedan bloquear los imbornales.
Desde la Municipalidad remarcaron que las intervenciones forman parte de una estrategia preventiva y no de medidas improvisadas. El objetivo es preparar la infraestructura urbana para responder de mejor manera ante eventos meteorológicos extraordinarios, mantener el flujo de los drenajes y reducir el impacto que las lluvias intensas puedan generar sobre los barrios y las principales arterias de la ciudad.