Ante la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas en la provincia, el Ministerio de Salud Pública recomendó a la comunidad reforzar las medidas de prevención para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono, un gas altamente tóxico que no tiene olor, color ni sabor, por lo que resulta prácticamente imperceptible.
Desde la cartera sanitaria señalaron que la principal medida preventiva es controlar el correcto funcionamiento de los sistemas de calefacción y garantizar una ventilación permanente en todos los ambientes donde se utilicen artefactos a combustión, como estufas, calefones, braseros, calderas o cocinas.
Según el sistema de vigilancia epidemiológica provincial, hasta la semana epidemiológica 24 de 2026, con cierre al 20 de junio, se notificaron 17 casos de intoxicación o exposición a monóxido de carbono, todos correspondientes al departamento Capital. Durante esa semana se registraron dos nuevos casos. En comparación, durante 2025 se habían notificado 88 casos. Hasta el momento, en 2026 no se registraron fallecimientos asociados a esta causa.
En cuanto a la distribución por edad, se informaron cuatro casos en niños de 5 a 9 años; tres casos en los grupos de 10 a 14 años y de 25 a 34 años; dos casos en personas de 20 a 24 años y de 35 a 44 años; y un caso en menores de un año y en personas de entre 45 y 65 años.
Cómo prevenir intoxicaciones
El monóxido de carbono se produce por la combustión incompleta de combustibles como gas, leña, carbón o querosén. Por eso, Salud recordó la importancia de mantener una ventilación constante en los ambientes donde haya artefactos encendidos. Se recomienda dejar siempre una abertura de al menos un centímetro para permitir el ingreso de aire fresco.
También se aconseja solicitar la revisión periódica de estufas, calefones y calderas a un gasista matriculado. Otro punto clave es observar la llama de los artefactos: debe ser siempre azul y uniforme. Si presenta tonalidades amarillas o anaranjadas, el equipo necesita una revisión técnica urgente.