En el Centro de Convenciones de Cafayate se realizó la presentación del estudio “Innovadores en la Vitivinicultura del Noroeste Argentino”, un trabajo impulsado por el Banco Interamericano de Desarrollo con el apoyo del Gobierno de la Provincia, que analiza la transformación del sector vitivinícola regional durante las últimas décadas.
La apertura contó con la participación del ministro de Economía y Servicios Públicos, Roberto Dib Ashur; la autora del trabajo y decana de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Salta, Teodelina Zuviría; y los autores Julio Elías y Paolo De Salvo. También estuvieron presentes funcionarios del Ministerio de la Producción, autoridades provinciales y locales, empresarios, bodegas, representantes del sector productivo y turístico, instituciones vinculadas a la vitivinicultura y referentes académicos.
Asimismo, participó la representante del BID en Argentina, Viviana Alva-Hart, junto a representantes de la Embajada de Francia, en reconocimiento al vínculo histórico entre ese país y el desarrollo de la vitivinicultura argentina.
Durante la apertura, Dib Ashur destacó la importancia del trabajo conjunto entre organismos internacionales, universidades y el Gobierno provincial para potenciar sectores estratégicos de Salta, entre ellos la agroindustria, el turismo, la minería, la energía y la economía del conocimiento. En ese marco, subrayó el impacto del vino de altura como producto con identidad, valor agregado y proyección internacional.
El ministro también remarcó la inversión de 50 millones de dólares del BID destinada a agregar valor y conocimiento a las industrias locales, y señaló que el informe representa una herramienta clave para mostrar al mundo el potencial productivo de la provincia.
Por su parte, Viviana Alva-Hart agradeció la participación de autoridades, productores e instituciones, y destacó que el estudio pone en evidencia la importancia de la innovación empresarial, la identidad local, el capital humano y la infraestructura en la transformación del sector vitivinícola hacia estándares de calidad internacional.
El trabajo expone cómo, en las últimas cinco décadas, la vitivinicultura del NOA pasó de estar orientada principalmente a vinos de mesa a posicionarse internacionalmente por la calidad de sus vinos de altura y por una identidad territorial distintiva.