El ministro de Defensa del régimen venezolano, Vladimir Padrino López, denunció este sábado por la madrugada un presunto bombardeo del ejército de los Estados Unidos sobre la ciudad de Caracas, al que calificó como “la más criminal agresión militar” contra el país.
El funcionario brindó un parte oficial horas después de las explosiones registradas en la capital venezolana y aseguró que la ofensiva representa “el ultraje más grande que ha sufrido” Venezuela. En un video difundido a través de su cuenta de Instagram, con una duración de seis minutos, acusó a las fuerzas estadounidenses de utilizar helicópteros de combate desde los cuales habrían lanzado misiles y cohetes contra distintos puntos de la ciudad.
“Desplegaremos todas nuestras capacidades para la defensa integral de la Nación a través del despliegue masivo de todos los medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos”, afirmó Padrino López, quien además realizó un llamado a la población para mantener la calma y no ceder ante el pánico.
“La desesperación es aliada del invasor. Evitemos el caos y la anarquía. Nos han atacado, pero no nos doblegarán. Nosotros venceremos”, expresó el ministro en la grabación, publicada minutos antes de que el expresidente estadounidense Donald Trump confirmara públicamente la captura de Nicolás Maduro.
En paralelo, las autoridades del régimen emitieron un comunicado oficial a través de la televisión estatal en el que declararon el estado de excepción tras las fuertes explosiones registradas en Caracas. En el texto, el gobierno venezolano rechazó y repudió lo que describió como una “gravísima agresión militar” perpetrada por Estados Unidos contra territorio y población venezolana.
“Venezuela denuncia ante la comunidad internacional esta violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza”, señala el comunicado oficial.
Asimismo, el régimen convocó a la movilización del pueblo venezolano en repudio al bombardeo y advirtió que la situación “amenaza gravemente la paz y la estabilidad internacional, especialmente en América Latina y el Caribe”, poniendo en riesgo la vida de millones de personas.